Cebolla y escarcha
- enero 23rd, 2012
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El arte japonés, como el resto de su filosofía –o, simplemente, su forma de ver la vida– es propenso a la intuición, la falta de racionalidad, la expresión emocional y la sencillez de actos y pensamientos, expresados a menudo de forma simbólica. Dos de sus características distintivas son la simplicidad y la naturalidad: las manifestaciones artísticas son reflejo de la naturaleza, por lo que no requieren una elaborada producción, sino que se basan en una economía de medios que otorga al arte una gran trascendencia, como reflejo de algo más elevado que queda tan sólo esbozado, sugerido, siendo posteriormente interpretado por el espectador.
(Wikipedia)

Al despertar recordó su sueño. Resultaba inquietante: se había visto a si mismo dentro de una burbuja. Intentaba recordar cómo era su forma de ver antes de ese suceso. No podía, ahora únicamente percibía imágenes borrosas, distorsionadas, irreconocibles. Tampoco escuchaba los sonidos y las palabras como antes y eso le producía una enorme angustia.
Siempre se había sentido seguro de si mismo, de su forma de hacer y actuar, sin embargo ahora andaba perdido, sin rumbo, impotente. De pronto le pareció oír voces, ahora sí reconocibles… “con cuidado, respire fuerte y empuje”.Sin saber cómo ni por qué, de pronto se vio impelido por una fuerza extraña hacia un lugar que desconocía. Transcurridos unos minutos se sintió azotado y de su garganta surgió un gemido enorme en forma de llanto. Lo último que percibió fueron unas voces que decían “es un niño, es un niño…”Se acurrucó replegándose sobre sí mismo contrayendo las extremidades inferiores y superiores, bajó su cabeza hacia el pecho y, en ese instante, supo que ya no volvería a ser el que había sido.
de : “Reencarnaciones” – Ed. Sistémica – 2006
Adri Bhaskara . Nacido en Delhi en 1966, hijo de un Bráhman (Conviene distinguir la divinidad Bráhman (con mayúscula) del brahmaná o sacerdote, quien —dentro del sistema hindú de castas— es el superior de los cuatro grupos sociales).Aún y siendo hijo de una “divinidad”, pronto descubrió lo mundano y sus inclinaciones hacia las distintas formas de conocimiento. A edad temprana se aproximó a la literatura occidental por la que se sintió fascinado, es especial por la inglesa (probablemente fruto del colonialismo británico que imperó durante años). Esa inclinación le llevó a cuestionar los principios de ambas versiones empeñadas en interpretar el mundo. Ese sentir fue la semilla que le impelió a escribir.