La morfología de las piedras puede resultar fuente de inspiración. No sería de extrañar que Munch pasara por este lugar  y quedara grabada la imagen en su memoria, desmintiendo así la versión oficial sobre la gestación de «El grito» en la que se dice: «La fuente de inspiración para El grito podría encontrarse quizá, en la atormentada vida del artista, un hombre educado por un padre severo y rígido que, siendo niño, vio morir a su madre y a una hermana de tuberculosis.»