“El otoño nos mira, escruta nuestro comportamiento en espera de que comprendamos, nosotros, los ciclos vitales.

Si no somos capaces de silenciar nuestra mente y convertirla en más flexible… no seremos capaces de cambiar nada.

Las miradas confluyen en la pregunta, en la ausencia de miedos, en el coraje de “ver” al otro, en la simplicidad de compartir.”

(Erwin Laimagin)