Transitamos en esa época llamada invierno, en la cual el cultivo queda reducido a pocas especies: acelga, canónigos, escarola, nabos, coliflor, haba, lechuga y alguna otra.

Me da por pensar que, en ámbitos sociales, también andamos en invierno. Sí, ese invierno cultural y social que nos imponen los tenedores de semillas, de abonos, de cultivos extensivos que nos dicen qué, cómo y cuando debemos plantar, aunque eso signifique nuestra ruina ética, moral, económica y personal. La suya queda intacta, por cierto, carecen de ella.

En ese invierno andamos con los gestores de la “cosa” perdidos en la nada, en ausencia de mentes lúcidas que propongan un “basta ya” y que abonen los campos y las tierras con sinceridad, honestidad y nos digan: “mire usted, les vendimos una tierra baldía y en este invierno únicamente podemos cultivar coles, nabos y escarolas… “

Mientras eso no suceda, nos quedará la ilusión, el deseo de un mundo mejor, eso nadie podrá arrebatarlo…

– Albert Castellarnau –

Con permiso de Javier Pérez Andújar, le enlazo:

 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/12/07/catalunya/1354909371_493122.html