sabinianas

Es de noche cuando estoy despierto
en el sueño profundo que borra recuerdos

Es la noche oscura que sana heridas
Esa noche absurda que me lleva al reflejo
de ese crápula mío y sin pretenderlo

Atributos me otorgan de rompecorazones,
de besos furtivos,
amigas, vecinas todas muy femeninas
subiendo a las cimas de sus propios deseos.

Si supieran del Amor verdadero
ese que se esconde detrás del tablero
recorriendo la jugada que llamamos vida
y que andamos perdiendo por ideas tribales
en discursos absurdos y actos indolentes
que nos llevan a nada.

Y en espera que el mundo no sea un fracaso
me zambullo en un vaso…

Aquí ando aguardando el último enroque
de ese mundo moderno ya sin firmamento.
Disfrutando entre tanto en sábanas limpias
en momentos ligeros, con almas amigas.

Amanezco este día en que el Papa dimite,
por fuera que acaso ya Dios anda muerto,
que la fe de falacia ya no mueve montañas
y que todo hasta ahora ha sido  artimaña
y la falsa razón que todo engaña.

A ti, Sabina, que conviertes el día en 500 noches,
y que con versos escribes las canciones más hermosas del mundo…