Otoño, Noviembre…

Por lo que la naturaleza ofrece en los parajes en que ahora habito, podría parecer que es crudo invierno.

Los campos quedaron cubiertos de nieve después de unos días en los que la climatología se conjuró para anticipar el invierno.

Nada se me antojó más hermoso en ese instante que la blancura de la nieve, virgen, aún sin vestigios de rastro humano. El sol acompañó unas horas hasta que de nuevo el cielo se cubrió y poco después los copos cayeron, como si quisieran borrar mis pasos…