Contemplar como unos perros comen la nieve me hace cavilar…

¿Hacen falta tantos recursos para los planes “neucat; “invierno duro”; “la que está cayendo”?

Esos amables animales, con unos mimos y mínimos cuidados resultan tan agradecidos que dan mucho que pensar sobre la condición “humana”… En su existir no contemplan el negocio, sólo el afecto