La vida nos lleva en ocasiones a conocer gentes que, como el Guadiana, aparecen y desaparecen. Pero permanecen: son los amigos.

Uno de los míos es filósofo por vocación y siempre resulta estimulante estar con él, hablar con él.

Hace unos días, bastantes, compartimos mantel y me habló de su actual dedicación: Spinoza.

Cuando realicé esta fotografía pensé en Spinoza y su «Ética demostrada según el orden geométrico»…